Mi apreciación sobre Buenos Aires, ciudad de la furia

Bueno, llevo un mes viviendo en Buenos Aires, Argentina, la gran ciudad de la furia. Y ésta es mi apreciación, considerando que no tomo mate, no como carne roja, no me gusta el fernet, pero creo que el dulce de leche es como la eyaculación de Dios, es lo más rico que existe sobre este pedazo de tierra, pero he logrado sobrevivir de lo más lindo.

1. Caótica pero hermosa. Es impresionante ver el anacronismo arquitectónico en ésta ciudad… Es como caminar entre construcciones francesas y a la par tener un edificio que parece de la post guerra, o ver un hotel hermoso a la par de un predio lleno de basura. Igual, Buenos Aires está repleta de hermosura como San Telmo, todos los parques y avenidas. Y bueno, extrañamente por más feo que sea tu apartamento, va a tener un lobby que parece de hotel.. Con portero y todo el cuento.

 Ciudad

2. Los climas. Yo estoy acostumbrada a un clima de 30 grados, me vine para acá, y yo sé que no se compara a un clima de invierno en Canadá, pero a veces el frío es traicionero y te cala los huesitos. Lo bueno es que se acerca la primavera y nada me emociona más que un poquito de subida en los grados.

3. Los roommates (en caso que el apartamento sea compartido). Gracias al cielo y a la sardina cósmica, mis roommates son unos tipos geniales, aunque ahorita perdí a uno de ellos, que hasta el momento me ha ayudado un montón con todo lo de mi transición, pero apareció una chica francesa que es de las personas más dulces que conozco. Creo que al final, al elegir a las personas con las que vas a compartir tu día a día, tenés que irte más que por la plata, ubicación, etc (que son súper importantes también), por el sentimiento que te pueden dar las personas que te van a recibir.

Roommates

4. El cambio de moneda. Al menos en Argentina, siendo extranjera es un poco difícil poder concretar transacciones sin que el banco te quiera meter el dedo por el culo. Entonces me fui a una calle “La Floridita” dónde tenés a unos pajaritos que están todo el tiempo: “Cambio… Cambio… Cambio de dólar…”, pero ojo, es ilegal cambiar con ellos -obviamente- y aún así los muy descarados te cantan frente a los policías. Bueno, lección a aprender es que probablemente si cambiás con los que están muy cómodamente hablando frente a los policías es que sean encubiertos y te vayan a joder, sino siempre está la opción de cambiar en una casa de cambio, pero siempre te dan un precio un poquito más bajito que en la calle. Pueden encontrar en la cuenta de Twitter @DolarBlue el estado del canje diario.

5. El transporte. No es tan fácil pero tampoco es el infierno. Existen unos mapitas en el subte y el Metro bus, pero igual en Google Maps we trust y una aplicación que se llama Mapa Interactivo de Buenos Aires, pero sólo funciona para la capital federal. En Argentina tienen una tarjeta que se llama SUBE, con la que podés transitar -a un costo más bajo- en cualquier medio de transporte público. El otro día me fui a otra ciudad (La Plata) en tren porque es más barato, pregunté a 6 personas diferentes si ese era el tren correcto, y casi 2 horas después me di cuenta que no era y tenía que regresarme a buscar el otro tren, así que siempre preguntar 7 veces. (Foto de @InfoBayres)

InfoBayres

6. El típico -que me he pasado varias veces- “¿Nicaragua? Qué lindo, sos caribeña…” Entonces no sólo ataquemos a los gringos por no saber ni un pito de geografía, creo que la ignorancia trasciende imperios, y dentro de la misma Latinoamerica, hay mucha falta de hermandad y un desapego a nosotros mismos y nuestros hermanos. (Mi profesora de geografía me hubiera matado si le hubiera dicho que Argentina quedaba pegado al Caribe, o era de Europa…)

Colombia

7. No subestimes el poder de Skype, Line o cualquier otra cosa que te ayude a conectarte con los que dejaste y sentir que no has perdido tu polo a tierra.

 Skype

8. Tomar solo no es tan malo cuando estás… solo… Entonces antes decía: “Uh no, qué malo tomar en tu cama sola mientras ves Netflix…” Ahora aprecio que puedo tranquilamente no salir, por obvias razones como la que NO CONOZCO A NADIE, y tomarme unas cervezas mientras veo algún documental. También aprender a cocinar, aunque sea un pollo a la plancha y verduras, porque sino el presupuesto se te va por el orto y a fin de mes estás a punta de arroz blanco con mantequilla. También saber dónde ir a comprar es importante, no vaya a ser y terminás yendo al lugar más caro cuando a la par está un lugar de verduritas más barato, preguntar siempre es la clave.

Berlina

9. La seguridad. Creo que no hay que sobre estimar ni sub estimar el nivel de seguridad o inseguridad que podemos encontrar en ciertos lugares. El otro día por ejemplo iba caminando por Micro Centro, y un tipo -cojo por cierto- me siguió por como 5 cuadras; si yo aceleraba, él aceleraba, y vice versa. En un momento me le perdí -gracias a que mi roommate me agarró y me metió a una tienda- y el tipo simplemente siguió caminando cómo si nada. Creo que a como pueden haber personas re locas que te van a atracar y te van a robar hasta el apellido, también existen personas que simplemente no están cuerdas de la cabeza, y cómo el pobre cojo, sólo van ahí por la vida siguiendo extraños. Eso no deja de ser que nos mantengamos atentos y no seamos brutos caminando como típico turista idiota con el teléfono en la mano.

10. Aprovechar que hay mucha movida cultural. En cada esquina hay un teatro, un museo, un parque. Toda la ciudad está llena de historia, llena de lugares para entrar, cursos gratis. No hay que desaprovechar cursos gratis, NUNCA. Cada semana hay un festival diferente, y viajar a las provincias a veces puede ser largo, pero no es tan complicado, vale la pena conocer. (Revisar siempre antes medios de transporte seguros en internet)

Cortazar Sofar

11. NO ANDEN POR LA VIDA SIN UN SEGURO DE SALUD. Yo ya me enfermé dos veces y es jodido estar solo y para colmo con fiebre.

12. Y por último, pero no menos importante. No todo el mundo es como en tu país. En Nicaragua hacemos hasta lo último por hacer sentir bien a una persona que es nueva en el lugar. La gente puede ser muy linda y todo, pero para los nicas -y al menos para mí- es importante darle la mejor experiencia a las personas que no son de nuestro país, para que se sientan bienvenidos, y que sientan que también están en su país. Justo el otro día un taxista me dice: “No te preocupés que en Argentina nunca vas a conseguir un amigo real…”. Esta ciudad es para los furiosos.

Y bueno, eso fue mi lista de supervivencia o de aprendizaje sobre la ciudad. Abajo les dejo de las frases más buenas con las que me han salido en este país:

-“¿Cómo te decidiste venir del Caribe con tanto calor rico que hace allá?” Como cinco personas diferentes
-“¿Cómo no vas a ser colombiana, eh?” Tipo que iba al lado mío en el bus
-“No te preocupés que en Argentina nunca vas a conseguir un amigo real…” Taxista
-“Deberías buscar trabajo en McDonalds, eso ya te agrega experiencia a tu currículum.” Taxista
-“¿Nicaragua es lo que está súper cerca de Cuba, verdad? Facundo
-“No sabía qué era lo que había en Centroamérica.” Muchacho que me ayudó a encontrar un tren.
-“¿Tu papá era de Taiwán? ¿Qué se siente ser japonesa?” Persona random.